
Jarama recibe a las leyendas este sábado y domingo
CARLOS LAVADO PROTAGONISTA EN CLÁSICO DE MOTOS EN MADRID
El doble campeón mundial de motociclismo, el venezolano Carlos Alberto Lavado Jones, participará este fin de semana en la segunda edición del Classic Moto que se efectuará en el Circuito del Jarama, en España, jornada en la que tendrá oportunidad de volver a rodar al manillar de las motos que lo llevaron a los títulos de 250cc de 1983 y 1986.
Lavado, caraqueño de 53 años de edad, es un verdadero ídolo de la afición motociclista española donde es conocido por una de sus expresiones favoritas, “pana” - que en Venezuela significa amigo - palabra que impuso en las pistas mundialistas durante su trayectoria en el Continental Circus entre los años 1978 a 1992.
FOTO CON: GIACOMO AGOSTINI Y CARLOS LAVADO, ENTRE OTROS ASES, PRESENTES EN MADRID.
La parada de campeones reunirá además del popular “pana” Lavado, al campeonísimo italiano Giácomo “Mino” Agostini, quien se subirá a la Yamaha 500cc de 1975, año en el que logró el último de sus quince títulos mundiales. En el ondulado dibujo madrileño también estarán, entre otros, el británico Phil Read, cuádruple monarca del cuarto de litro quien llevará una Yamaha TZ 250 de 1974, el germano Dieter Braun, bicampeón en 125 y 250cc, así como el canadiense Steve Baker, titular de 750cc en 1977.
En la pasada década Carlos Lavado asistió en dos oportunidades el evento de motos clásicas que anualmente se realiza en Spafrancorchamps, en Bélgica, mientras el de España será su primera participación. En total, en el Clasic Moto de Jarama se reunirán centauros que coleccionaron hasta 29 títulos mundiales y más de 250 grandes premios.
Tal como lo afirman en el portal informativo www.classicmoto.eu el del Jarama es el evento más prestigioso de motos clásicas de la Península Ibérica. Classic Moto es el punto de reunión anual de las motos y moteros clásicos, convención abierta a todas las motos de más de 120 cc de carretera y competición, construidas hasta 1983.
CARLOS LAVADO Y EL JARAMA, ATRACCIÓN MÁGICA
Y es que entre el venezolano Carlos Lavado Jones y el trazado del Jarama existe un magnetismo especial: en la pista ubicada al norte de Madrid el caraqueño llegó a imponerse hasta en tres oportunidades en el Gran Premio de España de la categoría 250cc, en las temporadas 1982, 1985 y 1986.
En la primera victoria de Lavado en el GP español, relegó por más de 10 segundos al francés Jean Louis Tournadre, futuro campeón mundial en esa temporada 1982, con el germano Anton Mang en el tercer puesto. En 1983, año en el que el caraqueño se hizo con su primer título mundial en el cuarto de litro, arribó séptimo, mientras en 1984 subió al podio en el tercer lugar.
El segundo éxito de Carlos Lavado en el Jarama lo consiguió en 1985, cuando puso adelante a la Yamaha del team Venemotos tras aprovechar los problemas en el escape de la moto del invencible norteamericano Freddie Spencer, en la Honda oficial. En esa edición partieron 34 pilotos, mientras 16 de ellos no superaron las clasificaciones.
Pero si alguna de las 19 conquistas de Carlos Lavado en su historial en los mundiales tuvo ribetes épicos, fue la que logró en la primera fecha de 1986 en la clase 250cc. Con la Yamaha oficial del team Venemotos que estrenaba los colores de la tabacalera germana HB, el venezolano venía tercero, pero antes de cumplir la primera vuelta, en la bajada hacia la curva Bugatti, se fue al piso y desbarató su moto.FOTO:CARLOS LAVADO JONES EN ACCIÓN EN 1984.
Maldiciendo su mala suerte, adolorido tanto en lo físico como en el orgullo, Lavado retornaba a los pits masticando rabia, cuando advirtió que el público lo animaba a apurarse porque la prueba había sido detenida por otro accidente ocurrido en la línea de salida. Luego de saltar algunas rejas que delimitaban la pista, Carlos llegó a los pits justo a tiempo para subirse a la moto de repuesto. En la nueva salida no hubo errores y se impuso con 2 segundos de ventaja frente a Anton Mang y Sito Pons, el primero de los seis triunfos que lo llevarían a conquistar su segundo cetro mundialista.
Fue tan impactante la conquista de Lavado, que un aficionado que asistía desde las tribunas quedó marcado por esa demostración de arrojo y desde entonces quedó atrapado con las carreras. El nombre de ese espectador era Antonio Banderas, quien hoy, en el cénit de su trayectoria cinematográfica, se da el gusto de tener su propia escudería en la naciente categoría Moto2.
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